Auditorias Energéticas

Los Reglamentos Electrotécnicos imponen plazos de Revisiones y Verificaciones para las instalaciones de AT (cada 3 años)   para BT  (cada 5 años).

Estos plazos son aplicables a las instalaciones electromecánicas en cuanto a la parte de electricidad se refiere, producción de electricidad tipo fotovoltaica, subestaciones, centros de transformación, lineas de Alta Tensión, e instalaciones de Baja Tensión inferiores a 1kV





Mantenimiento preventivo: la medición de los indicadores clave en equipos críticos para detectar fallos inminentes y programar su mantenimiento antes de que se produzcan averías en los equipos que causen tiempos de interrupción es mucho menos costoso y más rentable que esperar a realizar el mantenimiento cuando la avería ya se ha producido.
Para poner en marcha un programa de mantenimiento proactivo es importante saber no sólo qué equipo se necesita reparar, sino también la causa raíz de las averías.

Si deseas obtener más información sobre cómo usar las herramientas de comprobación para realizar medidas, controlar el estado de los equipos a lo largo del tiempo, y diagnosticar averías, consulta la siguiente Nota de Aplicación de Fluke, un documento técnico de 5 páginas que describe cómo usar las siguientes herramientas de comprobación al implementar un programa de mantenimiento preventivo:
  • Multímetros digitales
  • Pinzas amperimétricas
  • Termómetros por infrarrojos
  • Medidores de resistencia de aislamiento
  • Cámaras termográficas
  • Analizadores de vibraciones


¿Cómo localizar fallas térmicas?



En algunas ocasiones los problemas de tipo térmico pueden presentarse por soldaduras o conexiones defectuosas.  (www.taringa.net )
En algunas ocasiones los problemas de tipo térmico pueden presentarse por soldaduras o conexiones defectuosas.
Quienes reparamos equipos electrónicos, frecuentemente nos encontramos con aparatos que presentan síntomas o fallas que aparecen, desaparecen o varían con los cambios en la temperatura del equipo.
Los síntomas pueden ser:
  • A - El aparato funciona correctamente al encenderlo (en frío) y luego de algunos minutos comienza a presentar mal funcionamiento o simplemente deja de funcionar.
  • B - El aparato presenta una falla (o mal funcionamiento) al encenderlo estando frío y luego de algunos minutos, cuando este alcanza la temperatura normal de funcionamiento, la falla desaparece y el equipo funciona correctamente.
  • C - La falla o mal funcionamiento está presente todo el tiempo, pero se agrava o disminuye en forma evidente al ir cambiando la temperatura del aparato.
Cuando los síntomas que presentan los equipos electrónicos encajan dentro de alguna de las descripciones anteriores, podemos decir que se trata de un daño térmico.
En algunas ocasiones los problemas de tipo térmico pueden presentarse por soldaduras o conexiones defectuosas. Pero en muchos casos, estos problemas son originados por componentes que han perdido parcialmente sus propiedades originales y se han vuelto inestables térmicamente.
Esto puede deberse a muchos factores, como:
  • Pérdidas de la capacidad dieléctrica.
  • Humedad.
  • Óxido.
  • Fugas en los materiales aislantes.
  • Alteraciones en los cristales semiconductores.
  • Fatiga del material... 
Las fallas térmicas pueden originarse en todo tipo de componentes:
  • Condensadores.
  • Resistencias.
  • Diodos.
  • Bobinas.
  • Transistores.
  • Circuitos integrados...
Localizar este tipo de defectos mediante la extracción y medición fuera del circuito, de cada uno de los componentes sospechosos, resulta bastante complicado y no garantiza que pueda ser detectado el problema, pues en esta clase de errores, los instrumentos de comprobación pueden dar lecturas correctas y hacernos pensar que el problema está en otra parte, con la consiguiente pérdida de tiempo.
Para localizar componentes con problemas térmicos, el método más práctico es provocar cambios en la temperatura de los circuitos y piezas sospechosas y observar el comportamiento del aparato.
Para esto muchos técnicos utilizamos el popular secador de cabello y el spray enfriador (llamado también congelante, Instant Freeze, etc.)
Mediante el uso de estos implementos, podemos calentar y enfriar diferentes circuitos y componentes, observando el comportamiento del aparato y los síntomas que presenta.

Procedimiento práctico

  • Al enfrentarnos a un aparato electrónico con un problema térmico, debemos hacerlo funcionar, de forma tal que podamos acceder con facilidad a los diferentes circuitos y componentes.
  • Es importante que al encenderlo, el aparato este “frío”, es decir a temperatura ambiente.
  • Con el secador colocado a una distancia de 3 o 4 centímetros del área donde se encuentran los componentes “sospechosos”, procedemos a aplicar calor mientras observamos el comportamiento del equipo y los síntomas que presenta.
  • Ya sea, que se trate de síntomas del tipo A, B o C (mencionados anteriormente), cuando calentemos un grupo de componentes, entre los que se encuentra la pieza defectuosa, notaremos un rápido cambio en el comportamiento que presenta el aparato.
  • Una vez que hemos logrado esto, usando el spray enfriador y el tubo que nos permite aplicarlo exactamente donde queremos, procedemos a enfriar uno por uno los componentes que hemos calentado, mientras observamos el comportamiento del aparato.
  • Cuando enfriemos el componente defectuoso notaremos de inmediato un rápido cambio en los síntomas, y el aparato volverá a su estado inicial.
  • De esta forma se puede localizar rápidamente él o los componentes causantes del problema y reemplazarlos.

FUENTE:
Luis Alberto Tamiet